Magnetoterapia

La Magnetoterapia consiste en la aplicación de campos magnéticos continuos o variables que son controladas por medio de un microprocesador.

La Magnetoterapia de alta y baja frecuencia funciona debido a que en nuestro organismo hay una gran cantidad de iones libres e incluso moléculas equilibradas eléctricamente como el agua que funcionan como dipolos por la orientación de sus cargas. Cuando se someten a la influencia de un campo magnético al que se dota de una frecuencia en función de la patología a tratar, se aporta un incremento del movimiento a estas sustancias por encontrarse en medio de un campo magnético oscilante y ser repelidas o atraídas en función de su carga. Este movimiento extra acelera los procesos químicos en el organismo, favorece la acción de la bomba sodio potasio y ayuda a regular los intercambios en un tejido en el que estos se veían disminuidos por la acción de una patología crónica o inflamatoria.

El equipo de Magnetoterapia consta de una serie de solenoides que son los encargados de producir la inducción magnética modulada en frecuencia e intensidad para obtener en cada caso el nivel de energía que deseamos aplicar al cuerpo humano.

 

La Magnetoterapia mejora el trofismo local, generando un aumento en la movilidad de los iones sobre el lugar en que actúen. Lo que favorecerá la aceleración de los procesos metabólicos, contribuyendo por lo tanto, a acortar el período de rehabilitación.

La aplicación más corriente de la Magnetoterapia se da en tratamientos contra la osteoporosis, ya que, al mismo tiempo que dificulta la pérdida del calcio, el efecto piezoeléctrico que se induce en el hueso activa la regeneración del mismo y colaborará en el proceso de estimular los osteoblastos, lo que acelera la recuperación de los tejidos óseos con osteoporosis y/o fracturas.

Hay múltiples patologías que mejoran con la Magnetoterapia, en las que destacamos:

  • Osteoporosis y procesos que cursan con retardo de la consolidación ósea.

  • Fracturas.

  • Distrofia simpática refleja o enfermedad de Südeck.

  • Contusiones.

  • Retardo en la consolidación.

  • Quemaduras.

  • Tendinitis.

  • Artrosis de cadera, rodilla, lumbar...

En el centro de fisioterapia de Javier Rodríguez disponemos de equipos que pueden ser utilizados tanto de forma domiciliaria con equipos portátiles, como en clínica.



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